“LA VERDAD OS HARÁ LIBRE”: POSVERDAD EN LA TELENOVELIZACIÓN DE LOS JUICIOS MEDIÁTICOS

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“LA VERDAD OS HARÁ LIBRE”: POSVERDAD EN LA TELENOVELIZACIÓN DE LOS JUICIOS MEDIÁTICOS

Cielo Alvizuri 

“Acusada” es una película argentina que desarrolla el caso de Dolores Trelles, una joven inmersa en un proceso judicial de más de dos años por presuntamente haber asesinado a su mejor amiga, quien difundió un video de contenido sexual de la joven. No obstante, la película no es un thriller policial en el que se busca que el espectador pueda conocer los hechos objetivos de lo sucedido en la fatídica noche del incidente, Acusada busca enmarcar al espectador en un contexto en el que la verdad en los procesos judiciales confluye con las historias que se construyen a su alrededor. Así, expone cómo se enfoca la verdad en la sociedad, la misma que se ha venido nutriendo del contenido fugaz que brindan las redes sociales y los medios audiovisuales; a su vez, expone la construcción de quién es Dolores en medio de todo ello, no para justificarla, sino para conocerla.

Michele Taruffo, reconocido jurista italiano, estudia la verdad de los hechos que se plantean en los procesos judiciales dejando de lado el escepticismo, para él, hay una verdad que se puede alcanzar. Mostrándose en desacuerdo con lo que alguna vez Nietzsche señaló “no existen hechos, existen interpretaciones” [1], Taruffo es consciente de que la verdad en el proceso no es esa verdad absoluta y reveladora con la que se autoproclama Jesús en el pasaje bíblico de Juan 8, 31-32, sino que refiere a “la cantidad y a la calidad de las pruebas que la confirman” [2]. Ahora, las opiniones en contra del autor se centran en una cuestión principal, ¿De qué sirve el proceso si no es para buscar la verdad? Serán los parámetros que se observan en las reglas y principios que envuelven el proceso, los que permiten que cada quien no sea juez de su propia causa o que para el caso cada miembro de la sociedad lo sea. Por ende, lo que pueda verificarse como verdad solo se logrará a partir de las pruebas, pues no nos encontramos en el estado de naturaleza descrito por Hobbes, pero nos desviamos a este a raíz de las imprecisiones en los comentarios y apreciaciones de los medios y redes.

Los medios de comunicación y las redes sociales pretenden aferrarse a un modelo adversarial, por ello señalo que hay una telenovelización de los juicios mediáticos, puesto que construyen narrativas digeribles al público en las que se presentan buenos y malos, con esto concuerda la profesora de Comunicación Martha Sánchez [3]. En este sentido, se pretende extrapolar dichas historias a los denominados juicios mediáticos sin antes entender los principios del proceso peruano sobre los cuales comentan; por el contrario, adelantándose a los mismos y esgrimiendo el Framing sobre el cual, en adelante, se posicionará el desarrollo del caso. Así, la búsqueda de la verdad de los hechos no existe, sino que las percepciones condenan; no hay más personas, sino que todos son personajes en el espectáculo del proceso.

Entonces, ¿cuál es la verdad y cómo la hallamos? Considero que la verdad sobre los hechos es alcanzable y que a ello insta el acudir al proceso judicial, pero que mientras los medios de comunicación y redes sociales pretendan analizar estos hechos de manera telenovelezca no contribuirán en ningún sentido con la labor de nuestro sistema de justicia; por el contrario, destruirán los principios sobre los cuales este se gesta. Entiendo, ciertamente el Poder Judicial suele desprestigiarse solo con las actuaciones de sus propios magistrados y los argumentos que construyen con el uso del lenguaje, pero la posverdad en la que estamos inmersos tanto los mencionados medios como los opinólogos de las redes sociales no permite alcanzar y entender lo que hay detrás de las representaciones a las que estamos expuestos [4].

Jacqueline Fowks, periodista, define la posverdad como un conjunto de procesos de generación de opinión pública o tendencias de opinión que contienen un componente emotivo, emocional o pasional [5]; por consecuencia, nublan el razonamiento crítico y tejen una intersubjetividad entre los miembros de la sociedad, lo que refuerza las ideas que se concretan en medio de la desinformación. En este sentido, diferentes actuaciones procesales son juzgadas con indignación producto de la narrativa ya construida y exigen, tanto como promueven, lo que consideran más justo en base a la verdad percibida, pero no verificada. En un Estado Constitucional respetuoso de los derechos humanos, la verdad de los hechos se construirá mediante el respeto al debido proceso, y este no será posible mientras la presunción de inocencia se desplace para abrirle paso a las consideraciones tendenciosas.

Las últimas semanas, los casos de corrupción y violencia de género han sido la fuente de contenido mediático y de opiniones en redes, las personas exigen prisiones preventivas, cadenas perpetuas y destituciones de jueces y magistrados por actuar conforme a derecho, pero no de acuerdo a lo que las pasiones de la sociedad juzgan. Hoy, con la convicción de que tenemos las herramientas para no convertirnos en sujetos pasivos de la información y advertidos de que las noticias no siempre sinceran el volumen de apreciación con el que se narran, o que siendo corroboradas mediante investigación no son la instancia que tendría que someter a juicio a alguien, entendamos que todo el mundo puede emitir comentarios, pero solo es el juez quien sentencia.

 


Bibliografía

[1] Esta afirmación se repite muchas veces en el texto de Vattimo. Vattimo, Della realtà. Fini della filosofia, Milano 2012.

[2] Taruffo, M. (2013). La Verdad en el Proceso. Derecho & Sociedad, (40), 239-248. Recuperado a partir de http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/derechoysociedad/article/view/12804

[3] Sánchez, M. (2018). Juicios mediáticos: historias de héroes y villanos en las que muere la presunción de inocencia. Recuperado a partir de https://theconversation.com/juicios-mediaticos-historias-de-heroes-y-villanos-en-las-que-muere-la-presuncion-de-inocencia-108521

[4] V.J Krebs (2020) El síntoma de la Posverdad. En M. Giusti. (Ed.), Verdad, historia y posverdad. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia universidad Católica del Perú.

[5] J.Fowks (2020) Algunas precisiones sobre la posverdad y el periodismo. . En M. Giusti. (Ed.), Verdad, historia y posverdad. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia universidad Católica del Perú.

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